Cuenca del Nalón. Elementos y paisajes bonitos y típicos.

  Buenas noches, tras un parón considerable. Vuelvo poco a poco por aquí.

  Al inicio del día, antes de salir hacia la Cuenca minera voy brevemente a ver el motivo de unas obras en la variante: se hallan apantallando el lateral de la N-632 avilesina en cierto punto de Llaranes, para reducir el ruido que llega a los vecinos, cosa que está bien.

  Lo que sin duda es muy cuestionable es colocar el muro de hormigón armado New Jersey en el talud opuesto y tratar de que los trabajadores de la obra estén "protegidos" por esos indecentes separadores de plástico.

  Aunque la velocidad máxima era de 60, eso da igual. Lo peor es que apenas a 300 metros de allí sucedió en 2018 un nefasto accidente de autocar por el mismo motivo, no proteger un obstáculo durante unas obras. No aprendemos. 🤬 





  Lo del churraíl mítico, también a pocos metros de ese lugar es para enmarcarlo. 




  Ahora es cuando llega el viajecito al centro de la región, gracias al Nissan Almera sedán 2.2 dci 112. Ese buen motor es un semidios y nada digo del manejo general del coche. 




  Tras llegar a la zona, empieza el paseo por algunas de las localidades del corredor del Nalón. Es en un paso elevado sobre la ferrovia cuando vemos un elemento muy 90ero y que ha demostrado que fue hecho para durar..., como casi todo lo que se hacía entonces. 

  El farolo tumbado, pero en zona 50. Es más una especie de "bordillo recrecido", y trata de ser un pequeño pretil de puente que como se ve, no está para nada mal ubicado. La pintura algo avejentada pero el diseño de la propia barrera es bien efectivo.






  Eh, quieto. ¿Eso está doblado? Eh, pues sí... Nieves, tienes razón. La deflexión de que ha sido objeto demuestra que aquí alguien se flipó bastante. Contuvo el vehículo y lo redirigió a la calzada, permaneciendo dos de los pernos sólidamente enterrados.

  Enterrados en una cimentación un tanto discutible, que es lo único que debería haberse hecho mejor en su día. 




  El propio larguero cilíndrico no se rompe, no se queda hecho la llama de un somier cuando recibe un impacto. Se arruga y permanece con la integridad más que necesaria como para dar esa seguridad pasiva tan vital en zonas que se elevan sobre el terreno.




  Ahora nos vamos a un puente mucho más notable y, qué demónganos, mucho más típico. Nada menos que de la época minera próspera y fructífera de toda la zona data, y además el mantenimiento que recibe y su integración en una senda peatonal lo mantienen muy digno.

  Su estructura, de hierro puro y roblones. No, en esos tiempos no se andaban con monsergas. 





  El firme bajo él, afortunadamente no ha sido del todo renovado y a parte de la acera tenemos éstos adoquines que tan típicos fueron durante el siglo pasado. Son hasta entrañables. Y desde luego le proporcionan al firme donde se integran una durabilidad considerable. 




  El río, tras tantas décadas de bajar por la zona totalmente renegrido por la industria hullera de toda la zona, tras unas décadas más de buena limpieza y demás, ahora se ve de lo más sano y saludable que pueda haber estado en siglos. 





  La base del trabajo. 




  Desplacémonos hasta algo más allá, el siguiente barrio donde llega la senda yy una vez habiendo pasado el puente de hierro. Ahora es uno de los viaductos de la carretera regional, la variante de trazado de los 90 la que obtiene el protagonismo. Su barrera lateral, también a lo farolo tumbado pero mucho más generosa en términos de contención nos habla de la época durante la que esa magna obra se realizó. 






  Se hace literalmente con el dominio de todo el barrio y justo a la salida del túnel. Visto así, se parece un tanto a una carretera nacional de muy alta montaña, salvando las distancias. 




  No vamos a olvidar las interesantes imágenes de su estructura principal de acero que destaca por su esbelto pero muy robusta construcción. Hecho para durar y con un mantenimiento que habla de que le quedan muchas y buenas décadas de servicio por delante. 






  La senda peatonal parece exactamente lo que fue. Una ferrovia que quedó fuera de uso y tras muchos años se reconvirtió a vía verde, que por suerte abundan en la actualidad por toda la geografía nacional. Es una de las mejores ideas llevadas a cabo para reutilizar un trazado viejo que ya no se iba a utilizar jamás para el inicial objetivo que tuvo. 









  Hay detalles, como la barandilla de madera que no ha recibido todos los mimos que se le habrían podido dar, pero bueno... En fin. 






  Ahora sí: nos metemos de lleno al viaducto de hierro con roblones que va sobre el río Nalón. 




  Como ya dije, es un auténtico placer detenerse aquí y no solamente por las vistas, ya que hay una agradable risa que nos llega junto con el propio río y lo hace más encantador. 






  Quiero imaginar que esos hierros de arriba y que tan peculiares quedan ahí son luminarias para que ésto no se quede en las tinieblas más absolutas durante el tránsito nocturno. Pero lo más acertado fue disponer la misma malla en la parte baja para que el paseo sea más seguro, ya que dudo del estado que presentaba sea lo que fuere que oficiase del suelo anterior. 





  Ésto casi queda reservado para días buenos de sol, nublados y en noches sin luz de luna y que no tengan ni una sola nube, porque mola pero que mucho ver las vigas de hierro del "techo" del puente recortándose contra aquel cielo estrelladísimo. 






  La pasarela actual para el acceso. Con la poca pendiente que tiene es perfecta para que toda persona que lo desea pueda visitarlo. 





  La ferrovia quedó cercenada del todo, pero el viaducto se beneficia de una segunda vida muy notable y mucho menos dura que la original. 




  El viaducto vehicular original de acceso desde la variante a una de las poblaciones principales de tldl el corredor también tiene actualmente una variante de trazado. Es un viaducto que le va paralelo y que también data de los 90.

  La muy adecuada y hasta se podrá decir que sobredimensionada para una zona 50 barrera a lo farolo tumbado, un pretil de puente muy adecuado nos deja claro la época durante la que se construyó éste paso superior sobre el río.

  El mantenimiento que reciben las barreras no es en absoluto inadecuado, lo que desde luego las diferencia de varias otras y que a veces, se sitúan en viaductos de carreteras nacionales en pleno uso actualmente, lo que resulta bastante estúpido por parte de ésta administración. La de las nacionales, quiero decir. 





  Un panel cercano que nos habla un poco de lo que podremos encontrarnos por toda la zona. 




  Cómo no, sí una carretera local se beneficia de semejantes barreras, la carretera regional no iba a ser menos. Su efectividad se demostró en al menos dos corredores de alto riesgo que se ubican en Asturias, uno de ellos era éste mismo.




  Más estrecho aunque no demasiado, ahora el antiguo puente es exclusivamente peatonal, lo que brinda más tranquilidad y seguridad tanto a peatones como a conductores. Sirve como la comparativa directa entre ambas estructuras. 





  Sano, próspero, limpísimo... Redios, casi dan hasta ganas de bajar por ahí por algún sendero para tomar un relajante baño durante tal día de sol y calor. Menos mal que hacía brisa. 




  Hoy día hay barreras de tipo H2 que son un tanto más elevadas, pero no debemos para nada subestimar a éstas que a pesar de tener unos 30 años, dan una seguridad notable. Y sobre todo si tienen éste tamaño, ya que las hay que son algo más bajas y de menores diámetros, como por ejemplo la primera que vimos antes pero hay algún que otro ejemplo intermedio. 








  Funcionalidad pura en el caso del antiguo paso sobre el río, que era lo que se buscaba. 

  Pero ya un tanto más allá, en otra carretera se nos aparece ésto que más que un puente, nos parece más una tragedia en fase de solfatara. 




  La carretera en cuestión está actualmente en obras que parecen no sólo de asfaltado, sino de restauración pura y dura a algo mucho más actual y varios elementos le están siendo bien actualizados. Esperamos que éste puente sobre un curso de agua cambie dramáticamente para bien, porque aslectualmente es casi aterrador y sobre todo por la barandilla que se halla sobre las deficientes biondas, que está PODRIDA por el desuso y la falta total de mantenimiento de cualquier tipo. 





  Huelga decir que respecto a la muy discutible disposición de las "barreras", al menor golpe en cierto ángulo y/o a cierta velocidad, el vehículo se las va a llevar puestas. Eso NO es para nada una barrera. Lamentable. 





  Y para el que piense que la pena de muerte por guillotinado había sido abolida, que no se suba mucho a la parra, no sea que al caer lo haga de cabeza y acabe cómicamente esmorrao (lo de cómicamente, para quienes lo veamos)... 




  No nos queda mucho para regresar. Y ésto de la actual librea de los vehículos de línea que van por la zona casi pega con el paisaje. Pero me da igual ya que los míticos Alcootan es que me encantan. Ésto ha perdido personalidad... 




  La Cuenca del Nalón, y también la del Caudal son en la actualidad un paraje donde poder disfrutar de una jornada agradable en entorno natural envidiable de bonito, visitando muchos sitios típicos muy interesante y no debemos de olvidarnos de su estupenda gastronomía.

  No hace falta para nada vivir en las cercanías de una megalópolis para disfrutar de todo lo que te apetezca. 





  Nos vamos... Ya llegó la hora de regresar, así que nos ponemos en marcha antes de poder ni averiguar la eficiencia de las luminarias de ese típico puente de hierro sobre el Nalón. 




  Volveremos muy pronto.

  Un cordial saludo. 

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